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TCS ( Terapia Craneo-Sacral)
 

“El reconocimiento de que tú eres la causa y no el efecto hará que no tengas mas miedo: sentirás una nueva sensación de poder” Robert Fisher

Hacia principios del siglo XX el osteópata W. Sutherland D.O. descubrió la movilidad entre los huesos del cráneo y comenzó a investigar sobre los que él llamó mecanismo sacro-craneal. Posteriormente, y ya en nuestra época, mas reciente investigaciones científicas llevadas a cabo por diversos especialistas en medicina y osteopatía, entre los que destaca el Doctor J. Upledger, demostraron con sus numerosos experimentos el funcionamiento del primer pulso que existe en el cuerpo humano y el ultimo que se para al morir. A este pulso hoy se le denomina sistema craneo –sacral.

La TCS es una técnica sutil, manual, de diagnóstico y tratamiento basada en la movilización del sistema craneo-sacral, que ayuda además a corregir y detectar los desequilibrios que existan en dicho sistema y que puedan ser la causa de disfunciones intelectuales, motoras o sensoriales.

El sistema craneo-sacral está compuesto por las membranas (meninges) y el líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen el encéfalo y la medula espinal. Se extiende hacia los huesos del cráneo, cara, boca, y desde aquí llegan a su extremo inferior que es el sacro-coxis (hueso que está al final de la columna).

El líquido cefalorraquídeo baña todo este sistema en un ciclo constante. El ritmo de este sistema se puede sentir claramente, pero a diferencia de otros ritmos del cuerpo (cardiovascular, respiratorio, etc) éste se puede evaluar y corregir a través de la palpación.

En la sesión de TCS el terapeuta aplica sus manos sobre cualquier parte del sistema craneo-sacral y con una suave palpación evalúa las restricciones del sistema. Una vez percibido donde está el problema, y aplicando una ligera presión “invita” a que los puntos de restricción se liberen poniéndose en marcha el proceso de autocuración del paciente.

La TCS potencia las propias capacidades del cuerpo para autorregularse.

Es a su vez un método de detección y corrección que refuerza los mecanismos naturales de autocuración, beneficia la salud en general y aumenta la resistencia a las enfermedades.

Se utiliza para tratar una gran variedad de problemas en la salud, incluyendo dolor de cuello y espalda, disfunciones de la ATM (articulación temporomandibular), cansancio crónico, dificultades de coordinación motora, problemas oculares, depresión endógena, hiperactividad, problemas de concentración, disfunciones del sistema nervioso, además de otros muchos.

Cabe destacar su importancia en el tratamiento con niños o bebés, y para las mujeres embarazadas. Siendo de gran ayuda para éstas pues prepara al cuerpo para el momento del parto y después contribuye a que los tejidos vuelvan a su estado de una forma mas rápida y eficaz.

Existen otras técnicas que unidas a la TCS ayudan a mejorar los resultados del paciente:

- la LSE (Liberación somatoemocional) que consiste en un proceso terapéutico que ayuda a liberar la mente y el cuerpo de los efectos residuales de traumas pasados, permitiendo así soltar emociones retenidas por tiempo en nuestro cuerpo.

- La MV (Manipulación visceral) que intenta restablecer la sincronización entre los movimientos de todos los órganos y las demás estructuras.

 

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